¿Cuándo fue la última verificación de tu calibrador de vibraciones?
Un calibrador de vibraciones es el punto de partida para validar acelerómetros, vibrómetros y otros instrumentos de medición. Pero… ¿qué ocurre cuando este equipo, del que dependen todas las mediciones posteriores, no ha sido verificado o calibrado a tiempo?
Muchas industrias en España aún subestiman este paso crítico. Y la consecuencia es clara: si el calibrador está fuera de especificaciones, todos los equipos que se verifiquen con él también lo estarán.
¿Qué es la verificación de un calibrador de vibraciones?
La verificación es una comprobación técnica que permite determinar si el calibrador vibra realmente con los valores indicados (por ejemplo, 1 g a 159,2 Hz) bajo condiciones controladas. En otras palabras: confirma si el equipo se encuentra dentro del margen de error permitido por la normativa aplicable (como la norma ISO 8041 o la UNE-EN ISO 5349/2631).
Se realiza generalmente en laboratorios como IHD Lab, acreditados bajo la norma UNE-EN ISO/IEC 17025:2017, mediante instrumentos patrón trazables a entidades nacionales o internacionales como el CEM o el PTB.
¿Qué riesgos hay si no se realiza esta verificación?
Los errores no siempre son visibles a simple vista. Un calibrador que ha sufrido caídas, golpes o envejecimiento de componentes puede seguir “funcionando”… pero entregando resultados erróneos.
Si pasas esto por alto, puedes enfrentar:
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Mediciones erróneas de exposición a vibraciones (mano-brazo o cuerpo entero)
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Evaluaciones incorrectas de cumplimiento de la Directiva 2002/44/CE
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Decisiones de prevención basadas en datos no confiables
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No conformidades en auditorías de seguridad laboral (ISO 45001, ISO 9001)
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Riesgo para la salud de los trabajadores por subestimación de riesgos
¿Cada cuánto debe hacerse la verificación?
Lo recomendable es realizar la verificación de calibradores de vibraciones al menos una vez al año, o antes si se detectan desviaciones o si el equipo ha sido expuesto a condiciones adversas (calor, humedad, golpes, traslados).
En IHD Lab, además de la verificación, ofrecemos ajustes y calibraciones completas cuando el equipo sale fuera de rango, siempre emitiendo certificados con trazabilidad, incertidumbre e identificación de patrones usados.
¿Y si el calibrador falla la verificación?
Esto ocurre más de lo que parece. Lo importante es actuar a tiempo. Si el calibrador no cumple con los criterios de aceptación, en IHD Lab:
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Se notifica el fallo con detalle.
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Se ofrece reparación y ajuste técnico cuando es posible.
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Se recalibra tras el ajuste, asegurando el cumplimiento normativo.
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Se entrega un informe técnico válido ante auditorías.
Conclusión
La verificación de calibrador de vibraciones no es opcional ni burocracia: es un paso esencial que asegura que todas tus mediciones sean fiables. Saltarse esta verificación puede desencadenar errores en cascada, desde decisiones incorrectas hasta sanciones legales.
En IHD Laboratorio de Calibración trabajamos con equipos patrón certificados, personal experto y procedimientos acreditados para garantizarte seguridad, trazabilidad y tranquilidad técnica.
¿Tu calibrador ya está fuera de plazo?
Solicita una verificación completa con IHD Lab y asegúrate de que tus mediciones comiencen con el pie derecho.

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